Por qué la suplementación de proteínas es esencial cuando estás enfermo
Cuando uno está enfermo, es natural que el apetito disminuya. Sin embargo, eso no significa que debamos descuidar nuestras comidas. Especialmente para los pacientes con cáncer, es crucial consumir suficiente energía a través de la alimentación y proteger la masa muscular. Esto se debe a que pasar mucho tiempo postrado en cama puede llevar a una pérdida significativa de músculo. En el caso de las personas de mediana edad, la sarcopenia (pérdida de masa muscular) puede agravarse si coincide con un período de hospitalización. Esta condición puede ser incluso más peligrosa que la propia enfermedad. Por lo tanto, se recomienda que los pacientes con cáncer consuman alimentos ricos en proteínas, incluida la carne, ya que estas son fácilmente absorbidas por el cuerpo.
La pérdida de proteína muscular en pacientes con cáncer y el riesgo de sarcopenia
Según datos de la Sociedad Coreana de Diabetes, cuando se padece cáncer, se secretan citoquinas inflamatorias que provocan inflamación en todo el cuerpo, lo que a su vez acelera la descomposición de grasas y proteínas musculares. Por lo tanto, incluso con una nutrición adecuada y suministro de insulina, los pacientes pueden experimentar una disminución continua de la masa muscular. La hiperglucemia persistente se asocia con inflamación crónica y alteraciones metabólicas, lo que reduce la síntesis de proteínas musculares y promueve su degradación. Durante la quimioterapia, pueden surgir efectos secundarios como náuseas, vómitos, falta de apetito, diarrea y pérdida de peso, lo que puede conducir a la desnutrición y la sarcopenia. Esto puede resultar en una disminución de la masa muscular esquelética y un deterioro de la función física.
Manejo nutricional para pacientes hospitalizados: la importancia de la ingesta de proteínas
Según las guías de nutrición para pacientes hospitalizados, los pacientes con cáncer deben comer bien. Es recomendable monitorizar los cambios de peso y preparar alimentos y bebidas con alta densidad energética si es necesario. Una ingesta suficiente de proteínas es esencial para ayudar a la recuperación y prevenir la pérdida muscular. Se recomienda un mínimo de 1.0 g de proteína por kilogramo de peso corporal al día, y si es posible, aumentar hasta 1.5 g. Si no hay problemas de función renal, una ingesta de hasta 2 g de proteína es segura. Sin embargo, los pacientes con insuficiencia renal aguda no deben superar los 1.0 g, y los pacientes con insuficiencia renal crónica no deben superar los 1.2 g.
¿Qué alimentos proteicos son buenos?
Entonces, ¿qué alimentos proteicos debemos elegir? Generalmente, las proteínas animales contienen todos los aminoácidos esenciales y se denominan proteínas completas. Se absorben bien en el cuerpo, por lo que se recomiendan carnes como la de res, cerdo, pollo, pescado, huevos y productos lácteos. Por otro lado, las proteínas vegetales, como las legumbres, pueden carecer de algunos aminoácidos esenciales. Si faltan ciertos aminoácidos esenciales, la síntesis de proteínas en el cuerpo puede volverse difícil. Por lo tanto, es recomendable consumir proteínas vegetales como legumbres o tofu en equilibrio con proteínas animales.
La suplementación nutricional es lo más importante
Al comer carne, es mejor quitar la grasa y cocinarla hervida. No se puede ofrecer carne quemada a pacientes con inmunidad debilitada. No olviden que el pescado también es rico en proteínas. Además, contiene muchos ácidos grasos insaturados, que son grasas saludables, lo que lo hace aún mejor. Aunque los cereales integrales son buenos, pueden ser una carga para los pacientes con digestión deficiente. En tales casos, es mejor consumir arroz blanco. Lo más importante para los pacientes es la suplementación nutricional. Esto se debe a que al recuperar la fuerza, la inmunidad aumenta y la eficacia del tratamiento también mejora. Los pacientes con buen apetito ganarán músculo y pronto podrán caminar por los pasillos del hospital. Una vez más, cuanto más enfermo se esté, mejor se debe comer para poder recibir el alta rápidamente.
