El amor de Karina por el ramen y el dilema de la dieta
El amor de Karina por el ramen, y el dilema de la dieta
La pasión de Karina de aespa por el ramen es tan grande que tener una máquina de ramen estilo Han River en su casa lo demuestra claramente. En una reciente aparición en el programa de variedades de JTBC, 'Refrigerador al que aspirar desde 2014', Karina y Winter hicieron reír a los espectadores al traer sus respectivos refrigeradores. Karina, presumiendo de la máquina de ramen estilo Han River que recibió de un amigo, confesó: "Me encanta el ramen.".
Ramen, ¿el enemigo de la dieta? ¿Por qué?
Sin embargo, el ramen es conocido como uno de los alimentos que las personas a dieta deben evitar. La razón no es simplemente su alto contenido calórico. La mayoría de los ramen instantáneos consisten en fideos hechos de harina blanca, fideos fritos en aceite y una sopa salada. Según estudios nacionales, un paquete de ramen instantáneo comúnmente consumido en Corea tiene aproximadamente 505kcal, y para un día, cubre el 24% de carbohidratos, 31% de grasas, 53% de grasas saturadas y 90% de sodio. Esta alta proporción de grasas y sodio es un poco excesiva para una sola comida.
En particular, los fideos hechos de harina blanca se digieren rápidamente, lo que provoca un aumento brusco del azúcar en sangre, y la falta de verduras, proteínas y fibra dietética hace que la sensación de saciedad no dure mucho. Además, si se come con arroz, kimchi, rábano encurtido, dumplings o queso, el sodio y las calorías aumentan fácilmente. El consumo frecuente de ramen puede tener un impacto negativo no solo en el control del peso, sino también en la obesidad abdominal, la presión arterial y el control del azúcar en sangre.
Formas saludables de disfrutar el ramen
Entonces, ¿qué hacer si quieres comer ramen? No es necesario renunciar al ramen para siempre solo porque estás a dieta. En cambio, puedes intentar cambiar la forma en que lo comes. ¡Consulta los siguientes consejos!
- Controla la cantidad de sopa: No uses toda la sopa; usa la mitad o dos tercios para reducir la ingesta de sodio.
- No te bebas todo el caldo: La mayor parte del sodio del ramen permanece en el caldo, no en los fideos, así que es mejor dejarlo.
- Añade proteínas: Reduce la cantidad de fideos y añade proteínas como huevos, tofu, pechuga de pollo o mariscos para aumentar la saciedad.
- Añade muchas verduras: Agrega abundantes verduras como repollo, brotes de soja, champiñones, cebolleta y pak choi para complementar la fibra dietética que falta.
- No añadas arroz: Añadir arroz a los fideos significa consumir una gran cantidad de carbohidratos refinados en una sola comida, así que evítalo.
¡Disfruta del ramen y cuida tu salud!
Además, si es posible, es mejor comer ramen durante el día o al principio de la noche en lugar de tarde en la noche, y hacer que la siguiente comida sea ligera y baja en sal. Siguiendo estas sencillas reglas, puedes disfrutar del ramen mientras cuidas tu salud. ¡Ama el ramen como Karina, pero no descuides tu salud!
